La trata, México

Madres y padres en busca de sus hijxs desaparecidxs

El Día de las Madres, Miriam Rodríguez Martínez fue asesinada. Como muchas madres en México, tenía una hija desaparecida.  Miriam buscó a Karen y dos años después la encontró en una fosa común. La investigación de Miriam hizo posible capturar y condenar a los victimarios de Karen. Después, se dedicó a ayudar a otras personas en la búsqueda de sus seres queridos liderando el Colectivo de Desaparecidos en San Fernando, Tamaulipas. En marzo de este año, uno de los homicidas de Karen escapó de la cárcel y las amenazas hacia Miriam se intensificaron. Alertó a las autoridades que estaba en peligro, pero no recibió ningún tipo de protección. La noche del pasado 10 de mayo, un grupo de hombres irrumpieron en su casa y le dispararon. Al menos otras diez personas han sido asesinadas en los últimos siete años como represalia por buscar a sus hijos e hijas. Marisela Ortiz, Nepomuceno Moreno, Sandra Luz Hernández, Luis Abraham Cabada, Bernardo Carreto, Cornelia San Juan Guevara, José Jiménez, Heriberto López, Emma Molina y Gerardo Corona son los otros diez padres y madres a los que la violencia en México les arrebató primero a sus hijos y después la vida.   El Registro Nacional de Personas Desaparecidas reporta la ausencia de más de 30 mil hombres, mujeres, niños y niñas. ¿Qué hay detrás de esta cifra? Muchas historias de gente como Miriam que, ante el hecho de que las autoridades han sido rebasadas por la crisis humanitaria en México, han tenido que dejar sus casas y sus trabajos, y emprender ellos mismos las investigaciones con el anhelo legítimo de verdad y justicia para sus seres amados.

  • Text Hover

Una de esas historias fue la de Georgina Ivonne y su mamá Leticia Mora. Ivonne tenía 21 años cuando desapareció en el Estado de México. Salió de su domicilio a hacer algunas compras para la cena y no volvió. Ese mismo día, Lety comenzó su odisea. Día tras día acudía a las instituciones correspondientes a preguntar por los avances de la investigación, pero las autoridades no parecían preocupadas en su caso. Así que decidió luchar por su cuenta. Buscó en otros estados de la República llevando siempre consigo la foto de Ivonne por si alguien la había visto. Se introdujo en giros negros, ya que había información para creer que su hija había sido víctima de una red de trata. Se unió a otros padres y madres para ejercer mayor presión a las autoridades. “Después dos años de buscar a mi hija, recibí una llamada en la que me informaron que habían encontrado su cuerpo en Pachuca. A Ivonne le quitaron la vida horas después de su desaparición. Su cuerpo fue llevado por error a una fosa común en Hidalgo. Tras identificarla, comencé a luchar para recuperar sus restos. Mi búsqueda había terminado, sin embargo, sentí que no podía volver a casa y cruzarme de brazos ante la cantidad de injusticias que había visto. Había familias que necesitaban la experiencia que yo había obtenido, no podía negarme a orientarlos y apoyarlos”, comparte Lety en el sitio web de la Red de madres en busca de sus hijos, la organización que encabeza. Lety lucha como Miriam luchó. Como lucharon Marisela, Nepomuceno, Sandra Luz, Luis Abraham, Bernardo, Cornelia, José, Heriberto, Emma y Gerardo. Como están luchado las miles de familias que recorren cada kilómetro de este país con la esperanza de encontrar a sus desaparecidos aún con vida. Pero estos padres, madres, hermanos, hijos, no tienen por qué luchar solos. Nosotros también podemos sumarnos a sus causas. Podemos apoyar a los colectivos y organizaciones que ellos han formado para acompañarse. Podemos compartir las fichas de sus seres queridos. Podemos usar nuestros medios y recursos propios para exigir a las autoridades que se investigue y se haga justicia.

  • Text Hover

Tenemos que insistir. Insistir en nuestros espacios cotidianos, la escuela, la casa, la oficina, para que se hable del tema, para que se nombre a los ausentes, para que las historias que las cifras esconden salgan a la luz. Tenemos que insistir con nuestras propias fuerzas porque no podemos dejar solos a las madres y padres. No podemos permitir que la historia de Miriam se repita. El 29 de marzo, se informó que los asesinos de Miriam han sido identificados, por lo que diferentes colectivos se pronunciaron para exigir que la justicia sea pronta. Al día siguiente se rindió homenaje a Miriam en Tamaulipas. Asistieron sus familiares, autoridades municipales y estatales, así como representantes de las Naciones Unidas. En un evento posterior el hijo de Miriam, Luis Héctor Salinas, anunció que ahora él encabezará el colectivo creado por su madre. Con su ejemplo queda claro que el mejor homenaje es continuar la lucha. Contactemos a las decenas de organizaciones que existen en nuestro país. Un donativo puede ayudar a un familiar a seguir buscando. Éstas son algunas: Red de Desaparecidos en Tamaulipas, Observatorio Desaparecidos en Tamaulipas, Red de Madres en busca de sus hijos, Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León, Familias Unidas por una causa.

Author


Avatar