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Somos una organización sin fines de lucro que lucha para erradicar la trata y explotación de personas a través del desarrollo de capacidades en las nuevas generaciones.

Trabajamos para

1
Concientizar

Crear un cambio de actitudes a través de distintas estrategias de sensibilización con el fin de generar un cambio cultural basado en la igualdad.

2
Prevenir

Evitar que niños, niñas y adolescentes sean victimas de cualquier tipo de explotación a través de distintos programas preventivos.

3
Empoderar

Hacer proyectos e intervenciones que sean sustentables al empoderar a los mismos miembros de las comunidades a tomar un rol activo.

4
Reintegrar

Participar en el proceso de reintegración de las sobrevivientes de trata de personas, impulsándolas a reclamar su lugar en el mundo.

5
Colaborar

Establecer espacios de colaboración entre organizaciones de la sociedad civil, instancias públicas, empresas y profesionistas.

6
Vigilar

Vigilar que existan legislaciones y una atención adecuada frente al delito de trata de personas por parte de las autoridades.

El proyecto inició como un movimiento juvenil en 2011 en la Universidad Iberoamericana Ciudad de México por Mariana Ruenes y Pablo Orozco, y fue constituido como Asociación Civil en 2012. Hoy en día somos una de las organizaciones más reconocidas a nivel internacional por nuestro sistema de voluntariado, así como por nuestras iniciativas educativas y preventivas.

El staff

Nuestra clave radica en la capacidad de colaborar y sumar, y sobre todo, en añadir valor a la vida de las personas. Nos sentimos honrados de formar parte de un gran equipo de aliados y de gente excepcional que ha compartido esta lucha, y sin los cuales, nada de lo que hoy vemos en México hubiera sido posible.

Nuestro manifiesto

La trata de personas es el síntoma de una sociedad enferma de sus propios deseos. Deseos de dominio, de dinero, de placer. Deseos capaces de todo, y de hasta una explotación casi justificada de la vida del otro. Hemos sido una sociedad condenada por nuestra pobreza. Una pobreza primero de entendimiento, y después de espíritu. Creemos, en el poder de las palabras para traer libertad. Que a través de la alfabetización de una conciencia reflexiva podemos desmantelar dogmas, colectivos e individuales, de los opresores y los oprimidos. Que podemos desarticular el lenguaje, las expresiones y los sentimientos del desprecio y la exclusión para articular un futuro en el que todos estemos incluidos. Creemos en el poder político de la esperanza. Que con la unión de voluntades podemos hacer cosas que se pensaban inasibles. Creemos en la gente, y en eso radica nuestra esperanza. En la idea de que en cada uno de nosotros existe un potencial increíble, que extrañamente conocemos, pero que está en espera de ser invitado. Atentamente, Mariana Ruenes

Nuestros aliados

Transparencia